


Un chico llamado Mario es solicitado por su padre, quien trabaja en una compañía de videojuegos, para asumir el rol de Game Master. Aunque no le entusiasma la idea, al analizar el sistema descubre que los estímulos que se reciben dentro del juego también pueden sentirse en la vida real. Movido por la curiosidad, decide hacer un experimento y fija su atención en una chica tranquila llamada Koharu Takashina.